¿Qué es la gestión proactiva?
La gestión proactiva de redes de computadoras se trata de un proceso de control, coordinación y monitoreo del hardware y software involucrado en el intercambio de información entre las computadoras y aplicaciones de una empresa. Sus funciones básicas son obtener la información de todo el entorno, procesarla, mostrar problemas y desviaciones de patrones y desarrollar previamente soluciones para estos casos antes de que se presenten como problemas reales, siempre con el objetivo de maximizar la eficiencia del trabajo realizado por los equipos de la compañía y su productividad. Es básicamente el control de una estructura de recursos físicos y lógicos que pueden ser distribuidos en diversos entornos dentro de la empresa. Es él quien garantiza la calidad de las conexiones y de los servicios, proactividad, confiabilidad y seguridad de la información e integración de los procesos del negocio.¿Por qué debe ser una prioridad en su negocio?
Como ya hemos mencionado, toda empresa necesita de internet y de los servicios que esta ofrece. Cada miembro de la empresa debe utilizar la red de computadoras, enrutadores, servidores y diversos recursos de software para acceder a ella. Con este uso, los problemas de acceso, lentitud e interrupciones se vuelven potencialmente más constantes, y un seguimiento proactivo puede evitar pérdidas y inconvenientes para la empresa. Una degradación en la comunicación con bancos, por ejemplo, puede impactar pagos y/o recepciones y afectar el flujo de caja, causando pérdidas. La demora en la entrada de un pedido a través de la red, por ejemplo, puede convertirse en un retraso inaceptable en la ejecución para algún cliente, y así sucesivamente. Todos estos imprevistos pueden ser prevenidos o detectados cuando la empresa utiliza un proceso de gestión proactiva de toda su red. Sin embargo, para que esta gestión sea un éxito, no solo se necesitan buenos profesionales, sino que también es crucial contar con las herramientas adecuadas que verifiquen el funcionamiento correcto de todos los equipos y servicios, actuando y reaccionando automáticamente, y disparando alarmas a los profesionales de TI cuando sea necesario. Cuando se implementa una gestión proactiva de redes eficaz en el negocio, los colaboradores encargados del monitoreo son informados, en tiempo real, sobre riesgos o posibles fallas en la red. Con esto, es posible controlar el buen funcionamiento y garantizar que la productividad de la empresa no se vea afectada.¿Cómo implementar la gestión proactiva de redes?
Para que la gestión se realice con un control efectivo de todos los activos disponibles, verificando hardware, servicios y procesos, es imprescindible contar con un equipo con la experiencia necesaria, capacitado y actualizado, así como la utilización de herramientas de alto nivel que centralicen todos los aspectos del entorno, orientadas específicamente a este tipo de necesidad. Existen varias opciones en el mercado y es muy importante verificar cuáles satisfacen las necesidades de su estructura de acuerdo con su negocio, y que también puedan eliminar controles paralelos (lo que obstaculiza las acciones del equipo de TI). Estas herramientas en general traen ‘dashboards’, o paneles, donde es posible mostrar las principales métricas relativas al rendimiento de la red en ese momento, y los gráficos con los desempeños históricos de índices de funcionamiento, además de tendencias en estos índices. Esto facilita el trabajo de los técnicos en la identificación de problemas que pueden estar ocurriendo y optimiza la búsqueda de soluciones a eventuales imprevistos.Ventajas y desventajas
Conozca a continuación cuáles son las principales ventajas de quienes utilizan una gestión de redes, y los posibles problemas que su ausencia puede traer. Ventajas:- Detectar anticipadamente fallas en el sistema;
- Automatización de rutinas preventivas y de seguridad;
- Identificar de forma rápida algún dispositivo que esté causando fallas;
- Identificar patrones y tendencias;
- Programar mantenimiento de rutina en momentos más adecuados;
- Implementar acciones automatizadas de mejoras en grupo;
- Evitar que se opere la red al límite de su capacidad.
- Red con lentitud;
- Caídas frecuentes en la red;
- Problemas de seguridad;
- Pérdidas financieras debido a las interrupciones de servicios y de colaboradores;
- Impactos directos en la productividad y calidad;
- Pérdida de tiempo e información.